Abogado Penalista en Tráfico y Microtráfico de Drogas en Chile
El tráfico y el microtráfico de drogas son los delitos más sancionados de la Ley 20.000. El primero puede acarrear penas de hasta quince años de presidio; el segundo, hasta cinco. La diferencia entre uno y otro, en la práctica, suele decidirse por detalles que casi nadie observa en las primeras horas: cantidad, fraccionamiento, dinero incautado, mensajes en el teléfono y la calidad del registro policial. Una defensa temprana y técnica cambia el rumbo del proceso.
¿Lo detuvieron a usted o a un familiar cercano por droga? ¿La fiscalía formalizó por tráfico cuando la cantidad encontrada era ínfima? ¿Le encontraron sustancia en el auto o el domicilio y no entiende cómo llegó ahí? Sentir miedo y desorientación en este momento es completamente normal. Lo que viene a continuación —el control de detención, la formalización, la posible prisión preventiva— se decide en cuestión de horas, y cada decisión queda registrada en el expediente.
En Schneider Abogados, nuestro Departamento Penal asume defensas en causas de la Ley 20.000 desde el primer control de detención hasta el juicio oral. Discutimos la calificación jurídica, controlamos la legalidad del registro y la cadena de custodia, examinamos la pureza pericial del estupefaciente y, cuando corresponde, articulamos cooperación eficaz o salidas alternativas. Atendemos en Santiago y en todo Chile.
Si necesita asistencia urgente, llame al +56 2 3267 1946, hable con un agente por el chat en línea o complete el formulario de contacto.
El tráfico ilícito de estupefacientes es uno de los delitos especiales más complejos del derecho penal chileno: regulado fuera del Código Penal por la Ley 20.000, combina figuras de peligro abstracto, presunciones específicas y un régimen probatorio propio que exige defensa especializada desde la detención.
1. Tráfico y microtráfico: en qué se diferencian
El tráfico es la figura central de la Ley 20.000. Sanciona a quien, sin autorización, comercia con sustancias estupefacientes o psicotrópicas, y también a quien las transporta, posee, guarda o porta con destino de comercio. El microtráfico, en cambio, castiga las mismas conductas pero respecto de cantidades pequeñas, dejando a salvo el consumo personal exclusivo y próximo en el tiempo.

La ley no fija una cifra exacta de gramos para uno u otro tipo. Los tribunales analizan caso a caso, considerando la cantidad, el fraccionamiento (papelillos, bolsitas, dosis listas), el dinero en efectivo en denominaciones bajas, la presencia de balanzas o libretas de cuentas, los mensajes en el teléfono y el contexto del hallazgo. Esta indefinición es, paradójicamente, una de las principales puertas de la defensa: lo que la fiscalía formaliza como tráfico puede recalificarse a microtráfico, y lo que se imputa como microtráfico puede defenderse como consumo personal cuando se acredita debidamente.
La diferencia no es académica. Pasar de tráfico a microtráfico significa, en términos prácticos, dejar atrás un rango penal que arranca en cinco años y un día —con prisión preventiva casi automática y sin penas sustitutivas— para entrar en otro que puede admitir libertad vigilada intensiva, reclusión parcial o incluso remisión condicional cuando la pena concreta no supera tres años y el imputado no tiene condenas anteriores.
Punto clave Schneider
Una formalización por tráfico no equivale a una condena por tráfico. La calificación es revisable durante toda la investigación y se discute con prueba: pureza pericial del Instituto de Salud Pública, ausencia de fraccionamiento, falta de balanza, justificación de consumo, antecedentes de adicción acreditados con informe de SENDA o de profesional tratante.
2. Verbos rectores y conductas sancionadas
La Ley 20.000 utiliza una técnica legislativa amplia: enumera múltiples conductas que configuran el tipo penal. Importar y exportar atrapan los casos de tráfico transfronterizo; transportar abarca al pasajero que lleva droga en su mochila, al conductor que la traslada en su vehículo o al transportista que la mueve dentro del país; adquirir y transferir comprenden la compraventa entre eslabones de la cadena; poseer, guardar y portar atrapan al que mantiene la droga aunque no la haya entregado todavía. Suministrar incluye el simple acto de pasar la sustancia, incluso sin pago.
Este abanico explica por qué la fiscalía formaliza por tráfico en escenarios muy distintos: desde el detenido en un control vehicular con varios envoltorios listos para venta hasta el pasajero que cruza un peaje con una mochila ajena cuyo contenido dice ignorar. En todos esos casos la calificación se construye a partir de los indicios disponibles, y allí es donde el trabajo del defensor cobra su mayor valor.
Distinción frente al consumo personal
El propio artículo 4 deja a salvo el consumo personal exclusivo y próximo en el tiempo, y el artículo 50 trata el porte o consumo en lugares públicos como una falta —no como delito— sancionada con multa o trabajos comunitarios. La diferencia entre uno y otro régimen es enorme: estar fuera del Código Penal o dentro de él, conservar antecedentes limpios o no, evitar prisión preventiva o sufrirla. Acreditar consumo personal exige más que una afirmación: idealmente, examen toxicológico, informe SENDA, historia clínica y coherencia con la cantidad incautada.
¿Lo detuvieron por droga en las últimas horas? Llámenos al +56 2 3267 1946. Atendemos urgencias de control de detención.
3. Tabla de penas de la Ley 20.000
La siguiente tabla resume las penas privativas de libertad y las multas asociadas a las principales figuras de la Ley 20.000. Las cantidades de años están expresadas según el sistema chileno de grados de presidio.
| Figura | Norma | Pena privativa | Multa |
|---|---|---|---|
| Elaboración o fabricación | Art. 1 | Presidio mayor en sus grados mínimo a medio (5 años y 1 día a 15 años) | 40 a 400 UTM |
| Tráfico | Art. 3 | Presidio mayor en sus grados mínimo a medio (5 años y 1 día a 15 años) | 40 a 400 UTM |
| Microtráfico | Art. 4 | Presidio menor en sus grados medio a máximo (541 días a 5 años) | 10 a 40 UTM |
| Suministro a menores de edad | Art. 5 | Presidio mayor en sus grados mínimo a medio (5 años y 1 día a 15 años) | 40 a 400 UTM |
| Cultivo no autorizado | Art. 8 | Presidio menor en su grado máximo (3 años y 1 día a 5 años) | 40 a 400 UTM |
| Asociación ilícita para el tráfico | Art. 16 | Presidio mayor en sus grados mínimo a medio (5 años y 1 día a 15 años) | Hasta 10.000 UTM |
| Consumo o porte personal en lugar público | Art. 50 | Falta (sin privación de libertad) | 1 a 10 UTM |
Nota: las penas pueden aumentar en un grado por agravantes del artículo 19 (lugares específicos, agrupación, uso de armas, suministro a menores, entre otros).
4. Agravantes y figuras especiales
La Ley 20.000 contiene un catálogo de agravantes que, cuando concurren, elevan la pena en un grado. Las más relevantes son: cometer el delito formando parte de una agrupación o asociación; usar violencia, armas o engaño; suministrar a menores de edad o a personas en tratamiento; mezclar la sustancia con otras nocivas; aprovechar el cargo público; ejecutar la conducta en establecimientos educacionales, recintos deportivos, lugares de detención, recintos militares o policiales, hospitales y otras locaciones sensibles.
A este catálogo se suman las figuras especiales: la asociación ilícita orientada al tráfico, el delito cometido por funcionario público y la utilización de menores para perpetrarlo, que tienen reglas particulares. La Ley 21.577 (2023) sobre crimen organizado amplió las técnicas especiales de investigación —agente encubierto, entrega vigilada, interceptación de comunicaciones, levantamiento del secreto bancario— para perseguir tráfico vinculado a organizaciones criminales.
Una agravante muy habitual es la concurrencia de porte y tenencia ilegal de armas: cuando el imputado es formalizado simultáneamente por la Ley 20.000 y la Ley 17.798, la defensa debe articularse para evitar imputaciones acumulativas y maximizar las salidas alternativas.
5. Qué hacer si lo detienen por droga
Si usted o un familiar acaba de ser detenido por un delito de la Ley 20.000, asuma que cada palabra, cada gesto y cada firma quedarán registrados. El parte policial es el primer documento del expediente y los jueces le otorgan considerable peso. Estas son las decisiones que recomendamos en las primeras horas.
1. Ejerza el derecho a guardar silencio
El Código Procesal Penal reconoce expresamente el derecho a no declarar y a no autoincriminarse. Su silencio no puede ser usado en su contra. "Explicar lo que pasó" sin defensor es el error más caro que cometen los detenidos: las inconsistencias entre una primera versión y la que dará luego ante el fiscal alimentan la teoría de cargo.
2. Exija defensor antes de cualquier diligencia
Tiene derecho a un abogado desde el primer momento. Si no cuenta con uno particular, la Defensoría Penal Pública debe asignarle uno. Si ya nos contactó, podemos asistir al control de detención dentro de las 24 horas que la ley establece como plazo máximo.
3. No firme declaraciones sin haberlas leído con su defensor
Las actas, declaraciones y constancias deben ser revisadas. Firmar un documento que reconoce, por ejemplo, "haber colaborado entregando la sustancia" puede equivaler a una confesión.
4. No autorice voluntariamente registros
El registro de la vivienda o del vehículo requiere, en general, orden judicial o causal de flagrancia. Autorizar verbalmente la entrada o el registro priva a la defensa de uno de sus argumentos más poderosos: la ilicitud probatoria.
5. No desbloquee el celular ni entregue contraseñas
Los mensajes en aplicaciones de mensajería son la prueba reina en las causas de tráfico actuales. Entregar el teléfono desbloqueado o la contraseña amplifica exponencialmente la prueba en su contra.
6. Llame a Schneider Abogados lo antes posible
El control de detención se realiza dentro de las 24 horas (ampliable hasta tres días por el juez a solicitud del fiscal, artículo 132 del Código Procesal Penal). Cuanto antes asuma la defensa un abogado preparado en Ley 20.000, mejores son las opciones de discutir la calificación, las medidas cautelares y la legalidad de la prueba.
Las primeras 24 horas son críticas: la audiencia de control de detención es la instancia donde se discute la legalidad del procedimiento policial, el flagrante delito y la procedencia de la prisión preventiva.
6. El procedimiento penal paso a paso
1. Detención. Lo habitual en estas causas es la detención flagrante: control vehicular, denuncia, vigilancia, agente revelador o entrega vigilada. La policía debe leer los derechos, levantar acta de incautación y custodiar la sustancia.
2. Control de detención. Dentro de 24 horas el detenido es puesto a disposición del Juzgado de Garantía. El juez verifica la legalidad del procedimiento. Una detención mal practicada puede declararse ilegal y abrir camino a la exclusión de prueba.
3. Formalización. El fiscal comunica formalmente los cargos. Aquí se discuten las medidas cautelares. En causas por tráfico (art. 3) la prisión preventiva es muy frecuente en las formalizaciones por tráfico, según los anuarios estadísticos de la Defensoría Penal Pública.
4. Investigación. Se desarrolla durante un máximo de dos años desde la formalización. Es el período para discutir calificación, recolectar prueba propia, contradecir peritajes y preparar la defensa.
5. Salidas alternativas. En microtráfico sin reincidencia puede caber suspensión condicional del procedimiento o procedimiento abreviado, con pena rebajada.
6. Cierre y acusación. Concluida la investigación, el fiscal cierra y acusa. Se desarrolla la audiencia de preparación de juicio oral, donde se debate la prueba que ingresará.
7. Juicio oral o abreviado. El juicio oral, ante tribunal colegiado, es el escenario donde la defensa expone su teoría del caso. El procedimiento abreviado permite reconocer hechos a cambio de pena rebajada cuando el ofrecimiento del fiscal es razonable.
La audiencia de formalización marca el inicio formal del proceso y la oportunidad para discutir cautelares, pruebas anticipadas y el plazo de investigación: una defensa preparada anticipa allí las salidas alternativas viables.
7. Líneas de defensa más eficaces
Recalificación de tráfico a microtráfico. Cuando la cantidad incautada es pequeña, no hay fraccionamiento, no se halló balanza ni libreta y los mensajes del teléfono no acreditan venta, puede sostenerse que la conducta se ajusta al artículo 4 y no al 3. La Corte Suprema ha sido reiterada en señalar que la "pequeña cantidad" se evalúa caso a caso (Rol 16.327-2019).
Recalificación a consumo personal. El artículo 4, in fine, deja a salvo la sustancia destinada al consumo personal exclusivo y próximo en el tiempo. Acreditarlo exige examen toxicológico, informe de SENDA o de profesional tratante, historia clínica, coherencia con la cantidad y, sobre todo, ausencia de elementos de comercialización.
Pureza pericial baja. El informe del Instituto de Salud Pública mide la pureza del estupefaciente. Una sustancia con pureza muy baja —cocaína al 3%, por ejemplo— puede sostener una recalificación, conforme a doctrina recogida por la Corte Suprema en Rol 119.456-2023.
Ilicitud probatoria. El artículo 276 del Código Procesal Penal permite excluir la prueba obtenida con inobservancia de garantías. Controles sin indicio fundado, registros sin orden judicial, ausencia de cadena de custodia o vulneración del derecho a guardar silencio son escenarios en los que la defensa puede pedir la exclusión. La Corte Suprema, en Rol 4001-2021, anuló por ilicitud probatoria un control sin indicio objetivo.
Falta de dolo en el transporte. El llamado "transportista que ignora el contenido" es una hipótesis discutida pero viable cuando hay elementos objetivos —contradicciones del contratante, pago insignificante, ausencia de huellas del imputado en los paquetes— que permitan sostener desconocimiento.
Contradicción de peritajes. El defensor puede solicitar contrapericia, citar al perito a juicio y discutir su metodología.
8. Cooperación eficaz: cuándo y cómo
La cooperación eficaz es una atenuante propia de la Ley 20.000 con un alcance muy superior al de las atenuantes comunes del Código Penal. Permite que el tribunal rebaje la pena en uno o dos grados, lo que en términos prácticos puede transformar una sanción de presidio mayor en una de presidio menor —con todo lo que eso implica en penas sustitutivas, lugar de cumplimiento y régimen carcelario—.
No basta con declarar: la cooperación debe ser precisa (identifica nombres, lugares, hechos), verídica (lo aportado se confirma) y comprobable (las pesquisas que abre conducen a resultados). La decisión de cooperar requiere análisis jurídico cuidadoso: implica exposición personal y familiar, debe negociarse con la fiscalía dentro de un marco claro y, en general, se articula con procedimiento abreviado. La Corte Suprema en Rol 28.456-2022 confirmó una rebaja en dos grados a partir de cooperación eficaz acreditada.
Punto clave Schneider
La cooperación eficaz no es un atajo automático. Bien planteada, puede salvar años de prisión; mal planteada, expone al imputado y a su familia sin retorno. Toda conversación con la fiscalía sobre eventual cooperación debe canalizarse a través del defensor.
En figuras de menor entidad —particularmente microtráfico sin agravantes y con imputado primerizo— se evalúan las salidas alternativas al juicio oral: suspensión condicional del procedimiento y acuerdos reparatorios cuando proceden por el bien jurídico afectado.
9. Penas sustitutivas y reincidencia
La Ley 18.216 regula las penas sustitutivas de las privativas de libertad: remisión condicional, reclusión parcial, libertad vigilada y libertad vigilada intensiva, expulsión y prestación de servicios en beneficio de la comunidad. Los umbrales son determinantes.
En microtráfico (art. 4), cuando la pena concreta no supera los tres años y el imputado no tiene condenas previas, son aplicables remisión condicional, reclusión parcial o libertad vigilada intensiva. En tráfico (art. 3), el rango legal mínimo es presidio mayor en su grado mínimo (5 años y 1 día), lo que en la práctica excluye las penas sustitutivas; salvo que rebajas por atenuantes —incluida la cooperación eficaz— permitan bajar a un rango inferior.
La reincidencia específica en delitos de la Ley 20.000 (artículo 21) constituye agravante calificada y puede aumentar la pena en un grado. La defensa, en estos casos, examina cuidadosamente si la reincidencia se acredita formalmente con extracto vigente y sentencias ejecutoriadas.
Una vez cumplida la pena o la salida alternativa, conviene proyectar el camino hacia la eliminación de antecedentes penales: el DL 409 y la Ley 19.962 establecen los requisitos y plazos para borrar la huella registral del condenado.
10. Errores que cuestan caro al imputado
Error 1: declarar sin defensor presente
"Quería explicar mi situación" es la frase más repetida en causas que terminan mal. La declaración policial sin defensor casi siempre se traduce en una versión imprecisa, parcial o autoincriminatoria que luego pesa en todo el proceso.
Error 2: desbloquear el celular
Mensajes, listas de contactos, transferencias bancarias y fotos terminan siendo prueba directa de comercialización. Sin orden judicial específica, no existe obligación de entregar la contraseña.
Error 3: autorizar registros
"Pase no más, no tengo nada que esconder" cierra la puerta a alegar ilicitud probatoria. El registro requiere orden judicial o flagrancia: si falta una y otra, lo encontrado puede excluirse.
Error 4: asumir responsabilidad por terceros
Asumir la propiedad de droga ajena para "proteger" a la pareja, al hijo o al amigo termina, en general, perjudicando a ambos: el imputado original cae con una pena que no le corresponde y el verdadero responsable queda formalmente fuera, pero suele aparecer en el proceso a través de otros indicios.
Error 5: cambiar la versión entre la policía y el fiscal
Las inconsistencias entre la versión inicial y la siguiente son uno de los argumentos más usados por la fiscalía. La regla práctica es callar hasta tener defensor y, una vez con defensor, hablar siempre lo mismo.
11. Por qué elegir a Schneider Abogados
Experiencia específica en Ley 20.000. El penal sustantivo y procesal de drogas tiene reglas propias, jurisprudencia abundante y una práctica forense intensa. Nuestro Departamento Penal trabaja causas de tráfico y microtráfico de forma habitual, lo que nos permite anticipar la teoría del fiscal y diseñar la defensa desde el primer minuto.
Defensa probatoria rigurosa. Revisamos cadena de custodia, peritajes del ISP, partes policiales, actas de incautación, vídeos de cámaras corporales y mensajes extraídos del teléfono. Identificar un quiebre procesal puede excluir prueba y, con ello, cambiar el resultado.
Discusión de calificación jurídica. Mover la causa de tráfico a microtráfico es uno de los ejes más importantes. Lo trabajamos con prueba positiva del imputado y discusión técnica del informe pericial.
Negociación con la fiscalía. Cuando la prueba es robusta, evaluamos suspensión condicional, abreviado y, si corresponde, cooperación eficaz. Le explicamos con claridad qué implica cada salida y le acompañamos en la decisión.
Acompañamiento a la familia. Sabemos que la causa no afecta sólo al imputado. Mantenemos a la familia informada con honestidad, sin generar expectativas que la realidad no permita.
Compromiso Schneider · dignidad procesal
Una persona imputada por tráfico o microtráfico no está obligada a resignarse. La presunción de inocencia es un derecho real, no una fórmula. Defendemos con rigor técnico y trato humano, en igual medida.
12. Qué esperar de su primera consulta
En la primera reunión revisamos los antecedentes disponibles y le entregamos un panorama realista del caso.
Evaluación del expediente. Analizamos el parte policial, el acta de incautación, la formalización si ya se realizó y las medidas cautelares vigentes.
Diagnóstico jurídico. Le indicamos si la calificación es discutible, qué prueba puede excluirse, qué prueba conviene aportar y cuáles son las salidas disponibles.
Estrategia y presupuesto. Le explicamos los pasos siguientes con plazos estimados y le entregamos un presupuesto de honorarios por la defensa hasta juicio o abreviado.
Duración y modalidad. Aproximadamente 60 minutos. Puede realizarse presencialmente en el Edificio World Trade Center Santiago (Nueva Tajamar N° 481, Oficina 2102, Torre Norte, Las Condes) o por videollamada si usted o su familiar se encuentran en otra región o en privación de libertad.
Primer contacto sin compromiso. Llame al +56 2 3267 1946 o complete el formulario de contacto.
13. Preguntas frecuentes sobre tráfico y microtráfico de drogas
¿Cuál es exactamente la diferencia entre tráfico y microtráfico?
El tráfico (Ley 20.000, artículo 3) tiene pena de presidio mayor en sus grados mínimo a medio (5 años y 1 día a 15 años). El microtráfico (artículo 4) sanciona las mismas conductas pero respecto de pequeñas cantidades, con presidio menor en sus grados medio a máximo (541 días a 5 años). La distinción se decide caso a caso considerando cantidad, fraccionamiento, dinero, balanzas y mensajes.
¿Cuántos gramos marcan la frontera entre uno y otro?
La ley no fija un umbral en gramos. La jurisprudencia y el Ministerio Público manejan referencias orientativas, pero no son vinculantes. El análisis es siempre caso a caso, integrando cantidad, contexto, pureza y elementos asociados.
Me detuvieron con sustancia que era para mi consumo. ¿Puedo evitar la condena?
El consumo personal exclusivo y próximo en el tiempo deja a salvo de la sanción penal de los artículos 3 y 4. Probarlo exige examen toxicológico, informe de SENDA o de profesional tratante, historia clínica y coherencia con la cantidad. No es automático, pero es una vía real cuando hay sustento médico.
¿Tendré prisión preventiva si me formalizan por tráfico?
La estadística muestra que en formalizaciones por el artículo 3 más del 70% terminan con prisión preventiva. Pero no es automática: la defensa puede discutir necesidad, proporcionalidad y arraigo, y ofrecer cautelares alternativas como prohibición de salida, arresto domiciliario, retención de documentos o caución económica.
¿Sirve cooperar con la fiscalía?
Puede servir mucho cuando la cooperación es eficaz en los términos del artículo 22: precisa, verídica y comprobable. La rebaja puede ser de uno o dos grados. Pero la decisión debe analizarse con su defensor: hay riesgos personales y familiares que requieren evaluación.
¿La policía puede revisarme el celular?
El acceso al contenido del teléfono requiere, en general, orden judicial específica. Entregar la contraseña voluntariamente equivale a renunciar a esa garantía. Sin orden y sin consentimiento, el material puede ser excluido como prueba.
Encontraron droga en el auto que conducía, pero no era mía. ¿Cómo me defiendo?
La defensa explora ausencia de dolo: que usted ignoraba el contenido. Se acredita con elementos objetivos —titularidad del vehículo, contradicción del verdadero dueño, ausencia de huellas en los paquetes, mensajes del teléfono que no sugieren conocimiento—. Es una línea exigente, pero perfectamente viable cuando los hechos la respaldan.
¿Cuánto demora una causa por tráfico hasta el juicio?
La investigación formalizada tiene un máximo legal de dos años, prorrogable. En la práctica, entre la formalización y el juicio oral suelen transcurrir entre 12 y 24 meses, dependiendo de la complejidad y de las diligencias pendientes.
Si me condenan por microtráfico, ¿puedo evitar la cárcel?
Si la pena concreta no supera los tres años y no tiene reincidencia, son aplicables remisión condicional, reclusión parcial o libertad vigilada intensiva. No es automático: depende del informe presentencial y de la apreciación judicial.
¿Qué pasa si la droga incautada tenía muy baja pureza?
La pureza del estupefaciente, según informe del Instituto de Salud Pública, es un factor relevante. La Corte Suprema, en Rol 119.456-2023, ha aceptado pureza muy baja como elemento para recalificar a microtráfico o discutir la antijuridicidad material de la conducta.
¿Puede confiscarse mi auto o mi casa?
El artículo 45 de la Ley 20.000 contempla el comiso de instrumentos del delito (vehículos, balanzas, embalajes, celulares), de efectos (dinero, bienes producto) e incluso de inmuebles utilizados como centros de acopio. La defensa puede discutir el comiso cuando el bien tiene origen lícito o pertenece a tercero de buena fe.
¿Atienden con urgencia un control de detención?
Sí. Si la detención se produjo en las últimas horas, contáctenos cuanto antes. El control de detención se realiza dentro de las 24 horas y la presencia de un defensor preparado en Ley 20.000 puede marcar diferencias significativas desde la primera audiencia.
¿Su duda no aparece en las preguntas frecuentes?
Escríbanos por el formulario o llámenos y le respondemos con el detalle específico de su caso.
Equipo legal revisor
14. Lo que dicen nuestros clientes
Calificación verificada del perfil Google Business de Schneider Abogados: 4,8 / 5 sobre 145+ valoraciones.
«Profesionales serios y comprometidos. Nos acompañaron en un proceso muy difícil con toda la información clara y el trato humano que necesitábamos. Volvería a confiar en ellos sin dudarlo.»
— J.V., cliente verificado en Google
«Llegué con un caso penal complejo y mucha angustia familiar. El equipo me explicó cada etapa, las cautelares posibles y lo que se podía discutir. La defensa fue rigurosa y el resultado, muy superior a lo que esperaba.»
— S.G., cliente verificado en Google
«Respuesta inmediata cuando la urgencia era real. Asistieron el control de detención dentro de las horas siguientes a la llamada y consiguieron cautelares alternativas en la formalización. Total profesionalismo.»
— T.H., cliente verificado en Google
«Recomiendo el estudio sin reservas. Trato cercano, honesto en lo que se podía y no se podía esperar, y resultado concreto. Marcaron la diferencia frente a lo que ofrecía la defensa pública.»
— P.H., cliente verificado en Google
15. Marco legal aplicable
La defensa penal en tráfico y microtráfico de drogas se rige principalmente por las siguientes normas. Todas ellas se pueden consultar gratuitamente en el sitio de la Biblioteca del Congreso Nacional (BCN).
- Ley 20.000 sobre tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias psicotrópicas (texto refundido, 2005).
- Ley 21.577 sobre crimen organizado y técnicas especiales de investigación aplicables a la Ley 20.000.
- Código Procesal Penal, en particular los artículos 91 (declaración del imputado), 131 (control de detención), 247 (plazo de investigación), 276 y 277 (exclusión de prueba ilícita).
- Ley 18.216 sobre penas sustitutivas a las privativas de libertad.
- Código Penal, normas generales sobre reincidencia, atenuantes y agravantes.
Hable hoy con un abogado penalista en tráfico y microtráfico
Una defensa temprana abre puertas que el silencio mantiene cerradas. Si usted o un familiar enfrenta una causa de la Ley 20.000, no espere a la próxima audiencia para asumir defensa especializada.