empresas

4,8
★★★★★
148+ reseñas verificadas en Google
15+Años de ejercicio ininterrumpido en Chile
14Áreas de práctica coordinadas in-house
WTCLas Condes · Nueva Tajamar 481, Of. 2102 · Chile

Abogados para Empresas en Chile

Una empresa no necesita un abogado cuando estalla el problema: lo necesita antes, para que el problema no estalle. Contratar personas, firmar contratos, responder al SII o a la Inspección, proteger una marca o cerrar una operación son decisiones que, bien tomadas, hacen crecer el negocio y, mal tomadas, lo exponen a juicios, multas y contingencias que cuestan mucho más que la asesoría que las habría evitado. En Schneider Abogados acompañamos a empresas y empresarios en todo el ciclo —de la constitución al cierre— con las áreas del estudio coordinadas bajo un mismo criterio. Primer contacto sin compromiso, bajo secreto profesional.

¿Su empresa enfrenta un conflicto o quiere ordenar su cumplimiento antes de que aparezca uno? Llámenos al +56 2 3267 1946 o escríbanos por el formulario al pie. Primer contacto sin compromiso · bajo secreto profesional.

Todas las áreas que una empresa necesita, bajo un mismo estudio

La vida jurídica de una empresa rara vez cabe en una sola materia. Un despido mal ejecutado es un problema laboral que reaparece como contingencia tributaria en el finiquito; la compra de otra sociedad mezcla, en una sola operación, lo societario, lo tributario y lo laboral. Cuando cada frente lo lleva un abogado distinto que no conversa con los demás, la empresa termina pagando dos veces: por la asesoría y por lo que se cae entre las grietas.

Por eso trabajamos con las áreas integradas, no como servicios sueltos. El mismo equipo que conoce su estructura societaria conoce su realidad laboral y su exposición ante el SII, y esa mirada transversal es la que anticipa el problema antes de que se convierta en juicio. Estas son las materias en que acompañamos a las empresas, cada una con su equipo especialista:

Constituir y estructurar la empresa

Elección del tipo social, constitución y la estructura que mejor protege a los socios desde el primer día.

Laboral del empleador

Prevención y defensa: contratos, reglamento, despidos sin riesgo, Ley Karin, jornada y juicios laborales.

Tributario y defensa ante el SII

Planificación, cumplimiento y litigación: citaciones, liquidaciones y reclamos ante el SII y los tribunales tributarios.

Contratos comerciales

Redacción y revisión de contratos mercantiles —suministro, distribución, leasing, franquicia— que anticipan el conflicto.

Cobranza de facturas y títulos

Recuperación judicial de facturas impagas, cheques, pagarés y letras por la vía ejecutiva. Su flujo de caja también es jurídico.

Compliance penal · Ley 20.393

Modelo de prevención de delitos que protege a la empresa de la responsabilidad penal, hoy ampliada por la Ley de Delitos Económicos.

Fusiones, adquisiciones y reorganización

Compra y venta de empresas, reorganizaciones y la revisión previa que evita heredar los pasivos del otro.

Gobierno corporativo y pactos

Pactos de accionistas, directorios y reglas de decisión que previenen el conflicto entre socios antes de que ocurra.

Marcas y propiedad industrial

Registro y defensa de marcas y patentes ante INAPI. El nombre y la identidad de su empresa son un activo que se protege registrándolo.

La empresa frente al Estado

Contratación pública, permisos, fiscalizaciones y defensa frente a las multas y sanciones de los órganos administrativos.

Litigios contractuales

Cuando un contrato se incumple: resolución, nulidad e indemnización de perjuicios ante los tribunales civiles.

Plan legal integral

Asesoría permanente que combina las áreas que su empresa necesita en un solo plan, con costos previsibles.

Cada tarjeta lleva al departamento que trata esa materia en profundidad. Pero el orden de esta página no es casual: sigue el ciclo real de una empresa —nacer, operar, crecer, defenderse y, si toca, cerrar—, porque las necesidades jurídicas cambian con cada etapa y conviene saber cuál viene antes de que apriete.

Constituir y estructurar bien la empresa desde el principio

La forma en que un negocio nace condiciona casi todo lo que viene después: cómo tributa, cómo responden sus dueños ante las deudas, qué ocurre si un socio quiere salir o entra uno nuevo. Elegir entre una sociedad por acciones, una de responsabilidad limitada o una anónima no es un trámite de formulario, sino una decisión de arquitectura que se paga cara cuando se hace sin pensar en el día en que la sociedad crezca o se complique.

Acompañamos esa decisión desde el inicio: el tipo social adecuado al proyecto, la constitución —hoy ágil por el régimen de Empresa en un Día de la Ley 20.659, pero con las cláusulas que realmente protegen—, y sobre todo el pacto de socios o accionistas —según el tipo social elegido—, que es donde se anticipan las decisiones difíciles: cómo se reparten las utilidades, qué pasa si un socio quiere vender, cómo se resuelven los empates. Un buen pacto es un seguro barato contra el conflicto societario más caro.

Cuando la empresa cambia —ingreso de socios, aumento de capital, cambio de giro o de razón social—, las modificaciones sociales dejan esos cambios bien formalizados, sin las lagunas que después trababan una venta o un crédito. Es el tipo de detalle que nadie mira hasta que un banco o un comprador lo exige, y entonces ya cuesta el doble.

SpA, Limitada o S.A.: cómo elegir el tipo de sociedad

No hay un tipo "mejor" en abstracto: depende de cuántos socios son, de cómo quieren administrar y de hacia dónde va el proyecto. Este cuadro resume, en términos generales, las diferencias que más pesan al decidir.

Comparación general de los tipos sociales más usados en Chile.
Característica SpA (por acciones) Limitada S.A. (anónima)
Responsabilidad de los dueñosLimitada a lo aportadoLimitada a lo aportado (o a la suma mayor que se pacte en la escritura)Limitada a lo aportado
Participación en el capitalAccionesDerechos socialesAcciones
Administración y formalidadesFlexible; admite un solo accionista; estatutos a medidaMás rígida; los cambios suelen requerir acuerdo de todos los socios, salvo estipulación en contrarioMás regulada; directorio y junta de accionistas
Uso típicoEmprendimientos, sociedades de inversión, estructuras flexiblesEmpresas familiares y pymesEmpresas de mayor tamaño o con muchos socios

La elección correcta se aterriza siempre al caso concreto: le ayudamos a decidir según el número de socios, el giro y los planes de crecimiento. Vea en detalle la constitución de sociedades y sus trámites.

Al constituir y estructurar una empresa revisamos:

  • El tipo social que mejor calza con el número de socios, el giro y los planes de crecimiento.
  • El pacto de socios o accionistas: salida de socios, quórums, preferencias y resolución de conflictos.
  • La estructura de responsabilidad, para que el patrimonio personal de los dueños quede protegido.
  • El gobierno interno: quién administra, quién decide y con qué límites.

Tras constituir y estructurar la sociedad, el frente que suele venir es el laboral: contratar al equipo con contratos y reglamento bien hechos. Vea nuestra asesoría laboral para el empleador.

El día a día laboral: prevenir cuesta una fracción de lo que cuesta litigar

La mayor fuente de contingencias de una empresa suele ser laboral, y casi siempre es prevenible. Un contrato de trabajo bien redactado, un reglamento interno al día, una desvinculación con la causal correcta y las cotizaciones pagadas: cada uno de esos detalles es la diferencia entre un finiquito tranquilo y una demanda con recargos que se descubre meses después, cuando ya no hay cómo repararla.

Nuestro Departamento de Derecho Laboral trabaja los dos frentes del derecho del empleador. En prevención: auditoría de cumplimiento, contratos, reglamento interno, y la adecuación a los cambios normativos que hoy exponen a multas —la Ley Karin (Ley 21.643), que obliga a tener un protocolo de prevención del acoso laboral, sexual y violencia en el trabajo y a investigar bien cada denuncia, y la reducción de jornada de la Ley 21.561, que fija 42 horas desde abril de 2026 camino a las 40. En defensa: la representación judicial del empleador cuando la demanda ya llegó.

Cuando el conflicto ya está sobre la mesa, los plazos laborales son cortos y las primeras decisiones —cómo se contesta la demanda, qué prueba se reúne, cómo se responde una fiscalización— condicionan todo el caso. Ahí también asumimos la reclamación de las multas de la Inspección del Trabajo. Y cuando la empresa califica —el beneficio de sustituir la multa por un programa de capacitación está reservado a micro y pequeñas empresas de hasta 49 trabajadores—, gestionamos esa solicitud en sede administrativa ante la propia Dirección del Trabajo.

El cumplimiento tributario, en cambio, corre en paralelo desde el primer día. Conozca nuestra asesoría tributaria y defensa ante el SII.

Abogados de Schneider Abogados asesoran de forma integral a la plana directiva de una empresa en materia societaria, laboral y tributaria, en la oficina del World Trade Center, Las Condes
Un solo estudio, todas las áreas: los problemas de una empresa rara vez son de una sola materia.

Impuestos: cumplir bien y defenderse cuando el SII fiscaliza

La relación de una compañía con el Servicio de Impuestos Internos tiene dos momentos, y en ambos ayudamos. En el primero, cuando todo va bien, el objetivo es cumplir con orden y aprovechar de forma legítima los espacios de planificación: ahí trabajan la consultoría y el cumplimiento tributario, que ordenan las obligaciones antes de que se transformen en un problema.

El segundo momento llega con una citación, una liquidación o una fiscalización. Aquí el terreno cambia: hay plazos que corren y afirmaciones del SII que, si no se rebaten bien y a tiempo, se dan por ciertas. La representación ante las autoridades fiscales responde en sede administrativa, y cuando el asunto escala, la litigación tributaria lleva la defensa ante los Tribunales Tributarios y Aduaneros.

Y porque una empresa también se cierra bien, el término de giro ejecutado con criterio evita que el cierre deje deudas latentes o revisiones abiertas años después. Cerrar mal es una de las formas más silenciosas de heredarse un problema tributario a uno mismo.

Otro frente permanente son los contratos y el flujo de caja: vea la redacción de contratos mercantiles y la cobranza de facturas y títulos de crédito.

  • Antes del conflicto: planificación y cumplimiento que ordenan las obligaciones y reducen la exposición.
  • Citación o fiscalización: respuesta en plazo, con respaldo documental y estrategia, ante el propio SII.
  • Litigio: reclamo y defensa ante los Tribunales Tributarios y Aduaneros.
  • Cierre: término de giro sin deudas latentes ni revisiones abiertas.

Contratos y cobranza: proteger el negocio y el flujo de caja

Un contrato comercial es la primera línea de defensa de un negocio, y su calidad se nota justo cuando algo sale mal. Redactar y revisar bien un contrato mercantil no es un formalismo: es decidir por anticipado quién responde, con qué garantías y ante qué tribunal, para que el día del incumplimiento la empresa esté del lado fuerte de la mesa y no descubra que firmó un texto genérico que no la protege.

Cuando el incumplimiento igual ocurre, asumimos los litigios contractuales por resolución, nulidad e indemnización de perjuicios. Y porque una venta no está completa hasta que se cobra, recuperamos por la vía ejecutiva las facturas impagas —que gozan de mérito ejecutivo—, los cheques protestados, los pagarés y las letras, para que la morosidad de un cliente no se convierta en un problema de caja de la empresa.

La lógica que aplicamos es simple: mientras mejor está redactado el contrato, más corta y más segura es la cobranza si hay que llegar a tribunales. Prevención y recuperación son el mismo trabajo mirado en dos momentos distintos.

Contratos que redactamos y revisamos con frecuencia:

  • Suministro, distribución y compraventa mercantil.
  • Leasing, factoring, franquicia y outsourcing.
  • Prestación de servicios, confidencialidad y colaboración empresarial.
  • Garantías, cauciones y cláusulas de resolución de conflictos.

Cuando el negocio crece, muchas empresas dan el paso de comprar, vender o fusionarse. Vea cómo acompañamos las fusiones y adquisiciones de empresas.

Crecer, comprar y vender: operaciones sin sorpresas

Cuando una empresa crece o cambia de manos, el trabajo jurídico es lo que separa una buena operación de una herencia de pasivos ocultos. En una compra, venta o fusión de empresas, la revisión previa —la diligencia debida (due diligence)— es la que detecta las contingencias laborales, tributarias y contractuales antes de firmar, no después, cuando ya son deuda propia.

Acompañamos la operación completa: la evaluación de riesgos, la negociación de las declaraciones y garantías del contrato —esas cláusulas que definen qué se afirma sobre la empresa y quién responde si resulta falso—, y el cierre. El objetivo es que usted sepa exactamente qué está comprando o vendiendo, y que lo acordado quede protegido por escrito y no en la confianza del apretón de manos.

La misma disciplina aplica cuando la empresa se reorganiza por dentro: fusiones, divisiones o cambios de estructura que, bien planificados, ordenan el crecimiento en vez de improvisarlo.

Una empresa que crece también se beneficia de ordenar su gobierno interno y su prevención de riesgos penales: vea el gobierno corporativo y los pactos de accionistas y el modelo de prevención de delitos de la Ley 20.393.

Proteger la marca y responder ante el Estado

La marca, el nombre y las creaciones de una compañía son un activo real, y como todo activo se protege registrándolo. En marcas y propiedad industrial registramos y defendemos ante INAPI la identidad comercial de la empresa, gestionamos las oposiciones y resolvemos los conflictos de propiedad industrial. Registrar a tiempo cuesta poco; recuperar una marca que otro inscribió primero cuesta mucho más, y a veces ya no se puede.

Y para las empresas que se relacionan con el Estado —licitaciones, permisos, concesiones, fiscalizaciones—, el derecho administrativo es un terreno propio, con plazos y recursos que hay que conocer. Asesoramos la contratación pública y la defensa frente a las multas y sanciones de los organismos fiscalizadores, donde una respuesta bien planteada dentro de plazo puede cambiar por completo el resultado.

Son dos frentes distintos, pero comparten la misma idea que recorre toda esta página: lo que se protege o se responde a tiempo cuesta una fracción de lo que cuesta recuperar o revertir después.

  • Marca e identidad: registro, renovación, oposiciones y defensa ante INAPI.
  • Contratación pública: participación en licitaciones y revisión de bases y contratos.
  • Fiscalizaciones y sanciones: defensa frente a multas de los órganos administrativos.

Prevenir sale mucho más barato que litigar

La lógica es clara y la experiencia la confirma: el costo de hacer las cosas bien desde el principio —un contrato bien redactado, un despido bien ejecutado, un reglamento al día, una estructura societaria sólida— es una fracción mínima de lo que cuesta un juicio perdido, una multa o una indemnización con recargos. Una empresa que invierte en prevención no solo evita el costo directo del conflicto; evita también el tiempo de sus directivos, el desgaste interno y el daño de reputación que ningún fallo favorable repara del todo.

Por eso nuestra recomendación es siempre la misma: la mejor asesoría es la que llega antes del problema. Las cotizaciones impagas que aparecen en un finiquito, la causal de despido elegida sin respaldo, el contrato firmado sin leer, el pacto de socios que nunca se hizo: todos son problemas que cuestan poco prevenir y mucho reparar. El plan legal permanente y la auditoría preventiva existen precisamente para eso.

  • Un contrato bien redactado hoy evita un litigio contractual largo y de resultado incierto mañana.
  • Un despido bien ejecutado evita una demanda por despido injustificado con recargos e indemnizaciones.
  • Un cumplimiento tributario ordenado evita una liquidación del SII con sus intereses y multas.
  • Un modelo de compliance protege a la empresa de la responsabilidad penal y sus severas sanciones.

Qué necesita su empresa en cada etapa

Las necesidades jurídicas de una organización cambian con su ciclo de vida. Esta es la lógica con que ordenamos el acompañamiento, para que en cada momento la empresa reciba exactamente lo que necesita y no pague por lo que todavía no le hace falta.

No es lo mismo la empresa que recién nace y necesita constituirse bien, que la que crece y firma contratos todos los meses, o la que enfrenta una fiscalización o negocia su venta. Ubicar en qué etapa está permite anticipar el frente jurídico que viene y prepararlo con tiempo, en vez de reaccionar cuando ya apremia:

Necesidades legales según la etapa de la empresa.
Etapa de la empresa Necesidades legales típicas Áreas que intervienen
Constitución y puesta en marcha Elegir el tipo social, constituir, pacto de socios, primeros contratos de trabajo y reglamento interno, registrar la marca. Societario · Laboral · Marcas · Tributario
Operación y crecimiento Contratos comerciales, cumplimiento laboral y tributario, cobranza, compliance y gobierno corporativo. Contratos · Laboral · Tributario · Cobranza
Conflicto y fiscalización Demandas laborales, fiscalización de la Inspección o del SII, litigios de contratos, multas administrativas. Defensa laboral · Litigación tributaria · Civil · Administrativo
Reorganización, compraventa y cierre Diligencia debida, fusiones y adquisiciones, modificaciones sociales, término de giro. M&A · Societario · Tributario

Cómo trabajamos con las empresas

Atendemos a empresas y empresarios con una lógica de acompañamiento, no de trámite aislado. Empezamos por un diagnóstico claro —el conflicto puntual o el estado general de cumplimiento—, proponemos un plan con prioridades y costos transparentes, y ejecutamos, sea la defensa de un caso o la prevención sistemática.

Cuando el asunto cruza varias materias, integramos las áreas de la firma bajo un mismo responsable, para que el cliente converse con un solo interlocutor y no con cuatro. El acuerdo de honorarios siempre es escrito, claro y conversado antes de empezar. Muchas empresas nos conocen resolviendo un caso puntual y luego optan por un plan legal permanente que ordena su cumplimiento y las acompaña de forma estable.

En la práctica, ese acompañamiento significa un interlocutor que conoce el historial de la empresa y responde rápido cuando surge algo: una duda sobre un contrato antes de firmarlo, una carta de la Inspección que llegó ayer, una oportunidad de compra que aparece de un día para otro. Esa continuidad —y no solo la resolución de casos aislados— es lo que las empresas más valoran del trabajo con el estudio.

Plan legal permanente o asesoría puntual: cuál le conviene

Las dos formas de trabajar son válidas; la diferencia está en la continuidad y en el tipo de necesidad que resuelven.

Dos formas de trabajar con el estudio, según lo que la empresa necesita.
Aspecto Plan legal permanente Asesoría puntual
CoberturaAcompañamiento continuo y coordinado entre áreasUn encargo o conflicto específico
Previsibilidad de costosHonorarios pactados, con previsibilidadSe acuerda por cada encargo
Cuándo convieneEmpresa en operación que quiere prevenir y ordenar su cumplimientoUn caso puntual: una demanda, una fiscalización, una compraventa
Relación con el estudioUn interlocutor que conoce el historial de la empresaPuntual, sin continuidad obligada

Compromiso Schneider · Empresas

  • Primer contacto sin compromiso para diagnosticar defensa o prevención, bajo secreto profesional.
  • Todas las áreas coordinadas bajo un mismo criterio y un solo interlocutor.
  • Defensa y prevención: del juicio puntual al plan legal permanente.
  • Acuerdo de honorarios por escrito, definido y conversado antes de empezar.

Preguntas frecuentes

¿Qué áreas legales cubre Schneider para una empresa?

Cubrimos el ciclo completo: constitución y derecho societario, laboral del empleador, tributario y defensa ante el SII, contratos comerciales y litigios, cobranza de facturas y títulos de crédito, compliance penal de la Ley 20.393, marcas y propiedad industrial, fusiones y adquisiciones, y derecho administrativo frente al Estado. Todas coordinadas dentro del mismo estudio.

¿Atienden empresas de cualquier tamaño?

Sí. Trabajamos con pymes que necesitan ordenar su constitución y su cumplimiento, y con empresas mayores que requieren defensa en juicios, operaciones de compraventa o asesoría permanente. El plan se ajusta al tamaño y a la realidad de cada empresa, sin fórmulas rígidas.

¿Conviene más un plan permanente o llamar cuando surge el problema?

Ambas opciones existen y las ofrecemos. El plan permanente es más rentable porque previene: ordena el cumplimiento y anticipa los conflictos antes de que cuesten. Pero también asumimos casos puntuales —una demanda, una fiscalización, una compraventa— sin necesidad de un contrato permanente.

Mi empresa recibió una fiscalización o una demanda. ¿Qué hago primero?

Contáctenos de inmediato, porque los plazos suelen ser cortos y las primeras decisiones condicionan todo el caso. Lo primero es entender qué ocurrió y qué respaldo documental existe, para construir desde ahí la estrategia de defensa, sea ante la Inspección del Trabajo, el SII o los tribunales.

¿Pueden ayudar a comprar o vender una empresa?

Sí. Acompañamos la operación completa: la diligencia debida que detecta contingencias antes de firmar, la negociación de las garantías del contrato y el cierre. La revisión previa es precisamente lo que evita heredar los pasivos laborales, tributarios o contractuales del otro.

¿Qué es el compliance de la Ley 20.393 y por qué le importa a mi empresa?

Es el modelo de prevención de delitos que evita que la empresa responda penalmente por ilícitos cometidos en su beneficio. La Ley 20.393, ampliada por la Ley de Delitos Económicos (Ley 21.595), extendió mucho los delitos que pueden imputarse a la persona jurídica, por lo que hoy tener un modelo serio es una protección concreta, no un formalismo.

¿Ofrecen asesoría laboral preventiva para el empleador?

Sí. Revisamos el estado de las cotizaciones, los contratos de trabajo, el cumplimiento de la jornada, el reglamento interno y los protocolos obligatorios —como el de la Ley Karin—, para detectar los riesgos antes de una fiscalización y entregar un plan de corrección priorizado.

¿La primera evaluación tiene costo?

El primer contacto es sin compromiso y bajo secreto profesional: sirve para entender su situación y proponerle un camino. Si decide avanzar, el acuerdo de honorarios se formaliza siempre por escrito, con costos conversados antes de empezar.

¿Qué tipo de sociedad conviene para mi empresa?

Como resume el cuadro comparativo de esta página, depende del número de socios, de cómo quieran administrarla y de los planes de crecimiento: la SpA ofrece más flexibilidad, la limitada es habitual en empresas familiares y la sociedad anónima se usa en compañías de mayor tamaño. Lo revisamos caso a caso antes de constituir.

¿Se puede cambiar el tipo de sociedad o modificarla más adelante?

Sí. Una sociedad puede modificarse —cambio de giro, ingreso de socios, aumento de capital— e incluso transformarse en otro tipo social. Conviene dejarlo bien formalizado, porque esos cambios después los revisan bancos, compradores o inversionistas.

¿Qué pasa si un socio quiere salir de la sociedad?

El mecanismo depende del tipo de sociedad: en una limitada, la cesión de derechos suele requerir el acuerdo de los demás socios, y en una sociedad anónima la ley contempla un derecho a retiro del accionista en ciertos casos. Un buen pacto de socios anticipa cómo se valoriza y se transfiere la participación, de modo que la salida siga un procedimiento pactado en lugar de convertirse en un conflicto.

¿Necesito un abogado para revisar un contrato antes de firmarlo?

Es muy recomendable. Muchos conflictos comerciales nacen de contratos genéricos o firmados sin revisión previa. Revisar el contrato antes de firmar ayuda a evitar litigios posteriores por una cláusula mal redactada, que suelen ser mucho más costosos.

¿Qué revisa una diligencia debida antes de comprar una empresa?

Depende de si se compran las acciones o los derechos de la sociedad, o solo sus activos, porque el traspaso de responsabilidades funciona distinto en cada caso. La revisión apunta a las contingencias que podrían afectar la operación —laborales y previsionales, tributarias, contratos vigentes, litigios y el estado de la propiedad— para que usted sepa exactamente qué está comprando antes de firmar. Es parte de la diligencia debida en una compra de empresa.

Conversemos sobre su empresa

Estructurar bien, cumplir con orden y defender con firmeza: eso es lo que protege a una empresa frente al riesgo jurídico. Si enfrenta un conflicto o quiere poner su cumplimiento en orden antes de que aparezca uno, cuéntenos su caso y conversemos sobre su caso. Primer contacto sin compromiso, bajo secreto profesional.

Cómo Trabajamos

01

Consulta Inicial

Evaluamos su situación y le explicamos sus opciones legales.

02

Estrategia Legal

Diseñamos un plan de acción personalizado para su caso.

03

Acción Legal

Ejecutamos la estrategia con comunicación directa y permanente.

04

Resultado

Trabajamos hasta obtener la mejor resolución para usted.

¿Necesita asesoría legal para su empresa?

Converse directamente con un abogado especialista. Sin compromiso.

Agendar Consulta  Llamar Ahora: +56 2 3267 1946
★★★★★ 4.8/5 en Google — 148+ clientes nos recomiendan
Ver reseñas en Google

Defensa jurídica de excelencia en Chile. Iustitia · Fides · Diligentia.

Adscritos al Colegio de Abogados de Chile

Contacto

Nueva Tajamar N° 481, Of. 2102
Torre Norte, World Trade Center
Las Condes, Santiago, Chile

+56 2 3267 1946

Formulario de contacto →

Redes sociales

LinkedIn Instagram

Confidencialidad absoluta · Secreto profesional desde el primer contacto.

© 2026 Schneider Abogados. Todos los derechos reservados. WTC Las Condes · Estudio jurídico chileno

Servicios del estudio — Mapa del sitio